Prodigioso Volcán
Experiencias | Evento
Desarrollamos la cuarta edición de la experiencia de verano creativa e inspiradora de Prodigioso Volcán. En Estar en Babia, un grupo de personas comparten cuatro días de talleres de escritura, paseos, tertulias, catas y desconexión para reconectar con la inspiración.
Estar en Babia fue una oportunidad para despistarse sin preocupación. Cuatro días, del 10 al 13 de julio de 2025, en los que la pausa se presentó como la mejor aliada creativa, y las montañas de León, el escenario perfecto donde pararse. Todo ello, además, de la mano de la escritora Nuria Labari y del Premio Nadal, David Uclés.
Para Prodigioso Volcán este punto y aparte es ya una tradición que llevamos cuatro años organizando. Una experiencia que marca una fecha esencial en nuestro calendario. Unos días llenos de escritura, paseos por la montaña, charlas inspiradoras, talleres creativos y conexiones inesperadas que cobran sentido en este lugar.
Para mí Babia ha sido conectar con un yo interior que quizás tengo adormecido todo el año. Es una gozada y un descubrimiento
Francisco Vaquero Director de marketing de ATRESMEDIA:
Un año más, Estar en Babia pasa de ser una expresión figurada a una experiencia literal que comienza un jueves con la llegada de los participantes a La Casona de Babia, en la localidad de San Emiliano. Tras la bienvenida y con los nervios de quien llega a un campamento de verano, nos dejamos caer en un primer paseo a través de la Reserva Natural de Babia y Luna en el que el lugar hace lo propio y las primeras conversaciones de presentación fluyen solas.
La mañana siguiente el día comenzó con un taller de escritura con Nuria Labari, columnista en El País y autora de varios títulos como Los borrachos de mi vida o La mejor madre del mundo. Por la tarde visitamos Riolago y celebramos una cata de vinos maridados con extractos de los libros de los ponentes, Nuria y David, y leídos por los propios autores.
Un filandón para cicatrizar
El viernes por la noche llegó uno de los encuentros que mejor define la esencia de Estar en Babia: el Filandón. Una tradición propia de León donde los vecinos se juntan tras la cena para hilar lana mientras cuentan cuentos y leyendas. Con bastante seguridad, hablamos por todas las personas que asistieron cuando decimos que nos dejó las emociones a flor de piel.
Disfrutamos de dos autores magníficos que nos han ayudado a ver sus libros y su proceso creativo de una forma generosa y muy humana
Monica Segura Global Internal Communications Manager en ESTEVE:
Además de los dos escritores invitados que narraron historias y anécdotas propias, contamos también con Álex de la Rosa, nuestro librero de El Libro Imposible, espacio creativo de Prodigioso Volcán en Ponferrada, y con Víctor del Reguero y Javier Molina, socios del Club Xeitu cuyo objetivo es la investigación y revitalización de la cultura del Valle de Laciana y la Montaña Occidental Astur-Leonesa.
Ocurrieron cosas mágicas. Por ejemplo, mientras estos últimos contaban la historia de seis hermanos de Babia asesinados en la Guerra Civil, una mujer del público se levantó, entre lágrimas, y apuntó que el sexto era su padre, y que jamás había escuchado a alguien hablar así de bien de él. Puede parecer casual, pero allí cabe pensar que era un instante predestinado a ocurrir. Tras esto, el encuentro llegó a su fin con Uclés tocando la guitarra y un público entero cantando a Sabina y Billy Joel.
Sábado de talleres
El tercer día se caracteriza por ser un día intenso y lleno de actividades. Por la mañana tuvimos la suerte de que David Uclés nos contara cómo fueron los 15 años de proceso para escribir y publicar La península de las casa vacías, uno de los libros más vendidos de los últimos años y que no para de acumular premios. Por la tarde los asistentes despertaron su lado más creativo con un taller de dibujo y un paseo por las montañas de León.
La nostalgia positiva del domingo
El último día está dedicado a evitar eso que suele pasar al volver a la rutina: olvidarse de lo que te has prometido recordar durante esos días. En el taller hicimos un diario de viaje y despedimos la experiencia deseando llevarnos una parte de ese lugar con nosotros que nos aguantase todo el año. Porque cuando regresas le das vueltas constantemente, pensando en qué hacer para devolver todo lo que te regala la experiencia o en qué invertir todos los aprendizajes para que no caigan en saco roto.
Para mí ha sido resetear nuestra capacidad de influir positivamente en el mundo que habitamos
Álvaro Sánchez León Director de comunicación de la Clínica Universidad de Navarra:
Se trata, por una vez, de una especie de resaca que no quieres que sea pasajera, como ocurre con las demás. Que Estar en Babia no sea un fin de semana finito, sino que se convierta en un estado atemporal al que regresar con algo más que con nostalgia.